Dolor abdominal repentino y diarrea en adultos: qué puede ser y qué hacer
Lo más frecuente es que un dolor abdominal repentino con diarrea en un adulto sea una gastroenteritis aguda o una intoxicación alimentaria, y los síntomas suelen desaparecer solos en pocos días con líquidos y una dieta suave. Pero el mismo cuadro a veces es el primer signo de apendicitis u otra afección que requiere atención urgente, por eso es importante vigilar la temperatura, el tipo de dolor y los signos de deshidratación.
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Cuándo se necesita atención urgente
- Sangre, heces negras y alquitranadas o pus en las heces
- Fiebre alta, por encima de 38,9°C, con escalofríos
- Signos de deshidratación importante: mareos al ponerse de pie, confusión, desmayo, orinar muy poco o no orinar en absoluto
- Imposibilidad de retener líquidos por vómitos incontrolables
- Dolor abdominal intenso, que aumenta o se localiza en un punto, especialmente si se desplaza hacia la parte baja derecha del abdomen: posible apendicitis
- Abdomen duro, hinchado y doloroso al tacto
- Vómito con sangre o con aspecto de café molido
- Visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad muscular: signos poco frecuentes pero peligrosos de botulismo
Lo esencial
- La causa más común es una infección intestinal viral o bacteriana, o una intoxicación alimentaria
- Si el dolor es moderado, la temperatura no supera los 38°C, no hay sangre en las heces y la persona puede beber líquidos, generalmente basta con cuidados en casa
- El principal riesgo en los primeros días es la deshidratación, no la infección en sí
- Un dolor intenso que se desplaza hacia la parte baja derecha del abdomen requiere evaluación urgente: podría ser apendicitis
- Sangre o heces negras, vómito con aspecto de café molido, fiebre alta o vómitos incontrolables son motivo para buscar atención médica de inmediato
Posibles causas
- Infección intestinal aguda (gastroenteritis viral o bacteriana, la llamada 'gripe estomacal') — la causa más frecuente, suele acompañarse de vómitos, fiebre y deshidratación
- Intoxicación alimentaria — náuseas, cólicos, diarrea, a veces fiebre, que aparecen entre 30 minutos y un día y medio después de comer un alimento contaminado
- Causas quirúrgicas ('abdomen agudo'): apendicitis y otras afecciones en las que el dolor suele comenzar cerca del ombligo y luego se desplaza hacia la parte baja derecha del abdomen — requieren diagnóstico urgente
- Reagudización de una enfermedad crónica del sistema digestivo (gastritis, colitis, enfermedad inflamatoria intestinal)
- Estrés y síndrome del intestino irritable — episodios agudos de dolor y diarrea sin fiebre, asociados a mucha tensión nerviosa
- Intolerancia alimentaria o errores en la alimentación (comida grasosa, picante, poco habitual, comer en exceso, intolerancia a la lactosa) — suele resolverse en pocas horas
Qué hacer en casa
- Beba líquidos en pequeñas cantidades pero con frecuencia: agua, sueros de rehidratación, caldo suave; esto es más importante que comer en las primeras horas
- No se obligue a comer si no tiene apetito; cuando vuelva el hambre, empiece con alimentos suaves como arroz, plátano, pan tostado o galletas saladas
- Evite los lácteos, las comidas grasosas o picantes, el café, el alcohol y las bebidas gaseosas hasta que las heces vuelvan a la normalidad
- No tome jugos de fruta ni gaseosas azucaradas, ya que pueden empeorar la diarrea
- Descanse y no exija esfuerzo físico a su cuerpo hasta sentirse mejor; esté atento a signos de deshidratación (boca seca, orinar poco, mareos) y consulte a un médico si aparecen
- Lávese las manos y no prepare comida para otras personas mientras tenga diarrea, ya que la infección puede ser contagiosa
Cuándo acudir al médico
- La diarrea dura más de 7 días o no mejora después de 3 días
- Los vómitos continúan por más de 2 días
- La diarrea comenzó después de tomar antibióticos recientemente o de una estadía en el hospital
- Está embarazada, tiene más de 65 años, tiene alguna inmunodeficiencia o una enfermedad crónica grave del corazón, los riñones o el hígado
- Aparecen signos de deshidratación leve: boca seca, mucha sed, orinar con poca frecuencia