Debilidad
La debilidad es una disminución de la fuerza física o la energía. Suele aparecer con infecciones, cansancio excesivo o falta de sueño. Si la debilidad es prolongada o va en aumento, es necesario buscar la causa.
¿Esto te describe?
Aparecerá en tu historial — útil para tu próxima consulta
Cuándo se necesita atención urgente
- Debilidad repentina en un lado del cuerpo: posible accidente cerebrovascular (derrame)
- Dificultad para hablar
- Pérdida de conciencia
- Dificultad marcada para respirar
Lo esencial
- Una debilidad breve durante un resfriado o gripe es normal
- Si la debilidad dura más de 1 a 2 semanas sin mejorar, se necesitan análisis
- La debilidad repentina en un lado del cuerpo o en una extremidad puede ser un accidente cerebrovascular (derrame)
- La anemia, el hipotiroidismo y la falta de vitaminas son causas que se pueden detectar y tratar
Posibles causas
- Resfriados e infecciones virales
- Falta de sueño
- Estrés y cansancio excesivo
- Deshidratación
- Anemia
- Hipotiroidismo
- Depresión
- Insuficiencia cardíaca (poco frecuente)
- Enfermedades oncológicas (poco frecuente)
Qué hacer en casa
- Descansa
- Bebe suficiente líquido
- Come de forma regular
- Ordena tus horarios de sueño
Cuándo acudir al médico
- La debilidad dura más de 1 a 2 semanas
- Empeora rápidamente
- Se acompaña de pérdida de peso o fiebre
- Hay dificultad para respirar o dolor en el pecho
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿La anemia puede causar debilidad?
Sí: cuando baja la hemoglobina, llega menos oxígeno a los tejidos. Se detecta con un hemograma completo. El tratamiento depende del tipo de anemia (por falta de hierro, de vitamina B12 o de folato).
¿Es necesario tomar vitaminas cuando hay debilidad?
Solo si los análisis confirman una deficiencia real. Tomar vitaminas sin control, cuando los niveles son normales, no sirve de nada y puede ser perjudicial (por ejemplo, un exceso de vitamina D).
¿La debilidad puede ser un signo de depresión?
Sí: el cansancio y la debilidad sin una causa física forman parte de los criterios de la depresión. Si la debilidad se combina con ánimo bajo, pérdida de interés y problemas de sueño, conviene consultar a un médico.